Que mis manos trabajen La Paz

Estoy convencida de que la vida en estos momentos al menos en México, para los ciudadanos de clase media-baja y baja, está diseñada para que estemos sobreviviendo y no tengamos mucho tiempo de mirar a los lados. 

No tengamos tiempo y mucho menos el recurso para poder ayudar como deberíamos a una y tantas causas que suceden en este preciso momento al rededor del mundo, me gusta pensar en eso y no en que somos indolentes. 

Recibimiento de ex alumnos en escuela primaria
para darnos un school tour. 
 Me gusta pensar que soy maestra porque quiero un mejor país,   porque quiero un mundo mejor, me gusta creer en que puede haber   niños felices convertidos en adultos felices, persiguiendo sus sueños y pasiones, que no tendrán la necesidad de matar a alguien para sentirse bien, quiero pensar que las futuras generaciones no tendrán temor por salir de casa y correr el riesgo de no regresar, que no tendrán que refugiarse en miles de cosas y situaciones que siempre acaban mal y sobre todo, dañando al prójimo. 


Me gusta convencerme de esto todos los días, porque es cero fácil ser maestra y saber que no tendrás una pensión digna, que tu trabajo no es suficiente para sobrevivir, que tienes que tener más de un ingreso para poder desempeñar tu labor en el pueblo que te tocó, y por ultimo pero no menos importante estar siempre a expensas de ineptos, me gusta pensar y creer en que todo esto, vale la pena. 



Y lo vale, lo vale cuando voy en la plaza y mis ex alumnos me ven con mucho gusto, recuerdan que hubo alguien que en su momento les trato con respeto y amor. Espero y tengan claro que no merecen menos. 



Mis ex alumnos mostrándonos la escuela
a la que irían mis futuros graduados.


Por más que intento no logro entender qué motivación puede haber para matar a alguien más, lamentablemente lo hemos venido haciendo desde que existimos, y ¡qué triste! 

Hace tiempo escuchaba un podcast, -siempre en busca del sentido de hacer lo que hago, porque si lo veo desde mi raciocinio ya hubiera renunciado-  en el cual entrevistan a la primera mexicana en ir al espacio y ¡WOW! lo recuerdo perfecto, era una mañana mientras me preparaba para ir a la escuela, Katya explica cómo es que cuando ves al planeta desde fuera, tu perspectiva cambia en todos los aspectos y cómo es que la mayoría de las personas que viven aquella experiencia regresan a la tierra y no les interesa más seguir investigando o estudiando, sino que se dedican a la filantropia, simplemente lloré.

Ahí todo hizo sentido, realmente me habría gustado ir al espacio pues también me gusta todo lo galáctico pero nunca fui tan brillante en las ciencias jaja, pero no necesité de eso para ser filantropa y adoptar como forma de vida el procurar ayudar a los demás a mejorar sus formas de vida, expandir sus horizontes y procurar ser puro corazón, desde la empatía, respeto y el amor por sí mismos y a los demás. 

¿Será eso lo que necesitamos? Ir al espacio y vernos tan insignificantes para deshacernos del ego y del necesitar ser "PODEROSOS", de ese poder del "tener", del "robar", de ser "más" que los demás.

Como docentes tenemos el poder, un poder aún más valioso, cada ciclo escolar entramos a -por lo menos- veinticinco hogares, influimos para bien o para mal a veinticinco familias, claro que vale la pena estar aquí. 

Deseo que mis ojos logren ver el día en que no necesitemos matarnos ni valernos de los demás para sentirnos poderosos, sí suena utópico pero, ¿qué le daría sentido a la realidad si no es la utopía? 

Hoy me ha destrozado el corazón ver imágenes de lo que sucede en GAZA, sobre todo de niños y niñas heridos o muertos. Y bueno, vienen a mi mente miles de cosas y una ola enorme de impotencia me arrastra, que por salud mental la resumo en lo que puedo hacer en mi entorno. Al menos puedo sentirme un poquito mejor porque día con día procuro que mis estudiantes conozcan sus emociones, procuren transitar por ellas de la manera más llevadera y sobre todo que tengan la certeza de que hay un adulto que los acompaña. 

Y pues nada, ojalá pronto encontremos alivio en esta realidad. 

Les dejo aquí mis rolitas sanadoras o que al menos me hacen llorar y sobrellevar esto. 



La frágil existencia milagrosa y casual, la vida más pequeña vale mil veces más que la nación más grande que se invente jamás. 


Que mi historia no traiga dolor, que mis manos trabajen la paz, que si muero, me mates de amor <3 


De verdad deseo que tengamos una ¡Feliz Navidad! y que la guerra termine. 


Y si un día andan en la CDMX con hartas ganas de llorar, pueden ir al Museo de Memoria y Tolerancia, pa que se den un quemón. 



An eye for an eye will make us all blind
 - Mahatma Gandhi




Gracias por llegar hasta acá.
LQM <3



Comentarios

  1. es usted una gran ser humano, que entrega mucho mas de lo que puede, ama mas haya de lo que recibio, y recibe, entrega mas de de lo que tiene, es un gran ser humano Dios la bendiga y la guarde y le de mucha mas sabiduría

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  2. Te admiro muchísimo Lourdes. Luchando siempre desde tu trinchera. Llenando de amor, comprensión, respeto y aprecio a cada ser que pasa por tu aula. Gracias por ese trabajo tan maravilloso y mágico que haces. Eres y haces magia.

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  3. Me encantó tu reflexión, la vocación sin duda alguna hace la diferencia en el trabajo cotidiano 🤗 me alegra leerte.
    Atte: Ana Arredondo

    pd: Tenemos un pendiente, que no he podido solventar por diversos motivos que ya te contaré .Saludos

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  4. Eres una persona y maestra increíble, venir aquí a leerte siempre me recuerda que estás siempre mejorando. Nunca dejes de escribir, eres muy buena en esto, así como en todo lo que haces.

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