Call it magic!

De la vida de oficina, traje sastre y zapatillas, al aula, mandil y tennis.

Sinceramente aunque de pequeña me gustaba jugar a la maestra, nunca imaginé que terminaría siendo una y mucho menos que me gustara tanto. Al salir de la preparatoria, hice examen para estudiar administración de empresas, el resultado fue suficientemente bueno para ser aceptada en aquella institución e incluso cursé un semestre, me gustaba todo aquello de poder estar detrás de un escritorio, respondiendo e-mails, realizando llamadas, moviendo cuentas bancarias, vestir atuendo formal todos los días; pero descubrí que esa vida no me llenaba, necesitaba algo mmmmm... más espontáneo. 

Siempre quise estudiar comunicación y medios pero por una cosa y por otra tampoco fue posible al salir de la preparatoria, fue entonces cuando entro en ese momento de indecisión que me salgo del Tecnológico para aplicar examen para la Licenciatura en Educación Preescolar y para Comunicación y Medios (dónde alguien muy amablemente me iba a hacer el favor de acomodarme porque ya habían pasado las fichas y esa clase de trámites), carreras muy distintas pero que sin duda, sabía que me llenarían más que Administración de Empresas. 

Dentro de ésta ola de decisiones que me invadían, estuvo presente la de abandonar la opción de Comunicación y Medios porque aquello implicaría "deber favores" y toda esa clase de cosas que al menos yo, no me puedo permitir. Entonces, la única opción fue la docencia.
No puedo mentir y decir que estaba muy entusiasmada o que estaba segura que era ahí donde me quería quedar, pero mi madre me alentó a intentarlo una vez más al menos por un semestre de prueba. 

Al llegar a la escuela normal, me percaté de un sistema escolar muy distinto al de cualquier universidad, éste era un tanto paternalista aún cuando se supone que a esas alturas ya somos jóvenes responsables... en fin. Durante los primeros días recuerdo muy bien que una maestra preguntó si estábamos seguras con nuestra decisión, sí en realidad queríamos ser maestras -hablo de "nosotras" porque somos solo mujeres-, donde aún muchas alumnas titubeabamos, ella nos dijo que no nos preocuparamos, que al momento de la primer visita al Jardín de Niños, podríamos definirnos con mayor facilidad y, sí así fue. 


Desde la primer visita me percaté de todo lo que había en ese mundo, las relaciones que ahí se daban entre niños, entre alumnos y docentes, entre docentes y padres etcétera y.... me encantó. 
El ponerme el mandil, el que me dijeran por primera vez "maestra", el jugar con los niños me hizo sentir bien, me dio lo que buscaba: espontaneidad. El hecho de ver que puedes aportar algo importante en sus vidas, me hizo sentir que ahí era donde me quería quedar.

Y claro, siempre están esas preguntas que suelen hacer las personas: "¿Te gustan los niños?" -No. "Haz de tener mucha paciencia". A decir verdad, nunca fui muy niñera, hasta la fecha podría decir que no soy la más diestra para cambiar pañales o chiquear niños, sin embargo descubrí que la docencia va mucho más allá... no me gustan los niños, adoro, valoro y respeto la niñez y poder ser parte de ese proceso tan determinante en la vida de un ser humano. Sí soy paciente, pero ¿cómo no poder tolerar a personitas que apenas se están desarrollando, que van descubriendo el mundo día a día y que no poseen ni la más mínima pizca de maldad?

Y, así fue de mágico... un camino sinuoso que me llevó a lo que realmente sería mí vocación, creo firmemente en que la vida siempre nos lleva a donde debemos estar, no sé exactamente sí por causa del destino, por azar o no sé, no tengo la menor idea... prefiero llamarlo Magia.

¿Por qué comienzo este blog? 

Ultimamente he pensado mucho en que hay blogs para todo, para vestirse, DIY, noticias, de opinión e incluso de educación con bastantes propuestas didácticas e información respecto al tema; pero no hay un blog que hable de los fallos de un docente, de los días malos, de las conductas que se salen de las manos, de las situaciones que se viven actualmente en nuestro país respecto a la educación y mucho menos que hable de todo lo que conlleva la profesión docente y de las satisfacciones que ésta puede llegar a dar. Actualmente la profesión docente carece de estudiantes o de personas con verdadera vocación frente al aula y es por ello, por lo desacreditada que esta dicha profesión y cuán degradada está la imagen del magisterio más que nada por cuestiones políticas. 

Es por ello que cursando el 8vo. semestre de la licenciatura en Educación Preescolar, en periodo de prácticas intensivas, en medio de planeaciones, material didáctico y un documento recepcional que me aleja cada día más de mi examen profesional, decidí darme el espacio para escribir lo que realmente me dan ganas de escribir, mis experiencias, las buenas y las malas, tal vez compartirles un poco de lo que aprendo investigando, ideando, buscando estrategias que pueda implementar para mejorar siempre mi práctica docente.

Y como soy amante de la música les dejo el soundtrack de esta parte de mi vida: 
-Cuando descubres tu vocación:


-Para cuando te sientes invencible porque estas perdido pero en el camino correcto:


-Y para cuando decides hacer un blog como si no tuvieras un trabajo de titulación esperando a ser redactado:


Sí sí, desde mi primer entrada se tenían que notar dos cosas: Mi amor por la música y por Cerati. 
Hasta pronto :)

Comentarios

  1. Me encanta la idea de poder leer los fallos y aciertos de una maestra, el compartir la experiencia docente pues nos enriquece y nos hace saber que no somos las unicas que en ocasiones nos desilucionamos o orgullecernos por la bonita carrera que es ser docente y sobre por la bonita maestra que lo escribe (:

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  2. Te felicito por este gigantesco paso que no es otra cosa sino el mas puro espacio para compartir con el mundo tu pasión por la enseñanza, ha sido un verdadero placer acompañarte un momento en tu formación y coincidir. te deseo mucho éxito y que sigas creciendo y aportando a nuestro muy necesitado sistema.

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  3. Felicidades, que padre compartir esos gratos momentos y porque no también aquellos que alguna vez nos hacen montar un mundo de estrés, o símplemente reconocemos me hace falta más. Creo que coincido en algunas líneas contigo en el momento que pisamos la primera aula e interactuamos con los niños, es justamente ahí donde te das cuenta si es lo que verdaderamente quieres :)

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  4. Me encantó!!! Felicidades por este paso porque te haz atrevido a lo que pocos los atrevemos a hacer... Mucho éxito

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  5. Es increíble ver la pasión con la que trabajas y das todo de ti, es importante querer lo que se hace, te felicito, un abrazo.

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